mujeres terrajas, que por ser brasileras no lo son

sábado 2 de enero de 2010

sobre mujeres desesperadas, perfumes berretas y otras yerbas

Viendo el último aviso de Axe, realmente me indigno. Vemos una isla en algún mar recóndito de la tierra, con un único hombre. Ese individuo de par sexual XY, al rociar sobre su piel un poco de desodorante Axe ve como hordas de mujeres desesperadas corren hacia él, presumiblemente buscando algún minuto de placer carnal. ( http://www.youtube.com/watch?v=I9tWZB7OUSU )

Yo no soy mujer, pero cuando veo el aviso, me siento ofendido, de veras. Nuestra cultura pitocéntrica (permítaseme la expresión que acuño ahora), sin embargo, lo admite. La pauta publicitaria parece tener éxito, puesto que al igual que todas las campañas del desodorante desde que tengo memoria, sigue la lógica "Me echo Axe en los sobacos, luego la pongo, luego existo". Para peor, el éxito es cada vez mayor, y propone a las mujeres, el 50% de la población en teórica igualdad de derechos y trato, como un cuerpo. O ni siquiera eso: como un objeto.

A mí el olor a Axe me recuerda al vestuario del club (en aquellas épocas era Lynx), donde al menos una decena de varones entrando en la etapa de erecciones incontrolables hablaban de putas, pajas y elementos afines, mientras tapaban su olor a sudor y hormonas desbordantes con esas fragancias berretas. Oliendo un Axe, cualquiera sea su fragancia, mi olfato me remite a esta situación incómoda y desagradable, asquerosamente homoerótica si se quiere, donde esos perfumes de mala calidad intentaban tapar, de alguna manera, un mal olor que siempre se lograba distinguir.

Más allá que tirarse desodorante Axe sin haberse bañado es una estrategia común entre los hombres, dudo que logre atraer a alguna mujer. Por eso el aviso me ha generado varios pensamientos:

1. Si en el mundo o en una fracción aislada del mismo hubiera apenas un hombre rodeado por mujeres, la resolución del conflicto es obvia: las mayoría de las minas se harían abstinentes o lesbianas, pero jamás se le tirarían todas encima. Con tipos así, yo me haría torta, for sure.

2. ¿Te crees que por tirarte Axe se te van a tirar veinte minas encima? No, tesoro: arrancá pa' las ocho horas. Oler a desodorante Axe no te va a dar acceso ilimitado a cuanta pepa se te acerque.

3. Son mujeres. Una vez al mes les va a bajar la regla y van a tener la cachucha embarrada. El desequilibrio hormonal no las va a volver tan propensas a querer abalanzarse sobre un hombre, es más, me aventuraría a decir que es lo último que querrían hacer. Dudo que Andrés aproveche y las visite a todas los mismos días, así que siempre habrá alguna que transite esos días tan delicados en los que, a decir del gran cantautor centroamericano que cultiva infinito amor y admiración entre mujeres de todas las edades, "la cigüeña se suicida". Un hombre debería saber, además, que cuando una mujer está en esos días, el resto de sus congéneres genera profunda empatía.

AXE, no te banco. Sabelo.

0 soltanto? Poveraccio me!: